Parte noventa y dos

Inara entró en la sala y miró a sus hermanos sentados allí. Dominic giró la cabeza y se levantó de inmediato. Sus brazos la rodearon y ella lo abrazó fuertemente.

—¿Estás bien? —Le tomó la cara entre las manos y la miró a los ojos.

—Estoy bien, de verdad.

Asintió con la cabeza y soltó su mano. Do...