Parte ochenta y seis

Rafaella salió del dormitorio y encontró a Remy sentado en la barra de la cocina. Él giró la cabeza al escuchar sus pasos y sonrió, levantándose de la silla.

—Buenos días, Rafi —dijo.

Rafaella le sonrió. Todos habían comenzado a llamarla Rafi desde que Hudson había empezado a copiar el apodo que D...