Parte ochenta y cinco

Las tensiones aumentaron en la cabaña de madera, pero Dominic permaneció impasible. No entregaría a su hermana a un hombre como Dante De Santis, ni muerto. Aldo Bianchi carraspeó y pasó al siguiente punto de la lista.

—Todos ustedes son elegibles para el matrimonio y se ha encontrado una pareja par...