Parte cincuenta y cuatro

Dominic se levantó de detrás de su escritorio cuando Rocco Vittori y Alejandro Esposito entraron. Aunque se les consideraba de mediana edad, Dominic los veía como sus mayores y no olvidaba el papel que habían jugado en su vida.

—Rocco, Alejandro, buenos días —dijo Dominic.

—Buenos días, Dominic —r...