Parte treinta y ocho

—¿De verdad no puedo ir contigo? —le preguntó Isadora mientras él se vestía con un traje.

—Es un asunto de la famiglia. Tendrás dos semanas para ti sola, disfrútalas, ve de compras, date un masaje o lleva a tu amiga a algún lugar por el fin de semana —dijo Dominic.

La culpa estaba ahí, pero no tan...