Lección 77- El hecho de que tu día sea malo no te da excusa para arruinar el de otra persona.

—¿Por qué estás en el suelo? —pregunto, un poco confundida. Torin se pone de pie y me mira detenidamente.

—Las puertas están rotas y las barreras han caído. Necesitaba asegurarme de que estuvieras a salvo —responde.

—Espera... ¿Has estado sentado ahí todo este tiempo? ¡Estuve ahí dentro por siglos...