Lección 51- No aceptes caramelos de desconocidos.

Comienzo a levantarme, pero Torin me detiene.

—Quédate aquí —insiste. Frunzo el ceño.

—Pero, el reto... —digo, dejando la frase en el aire. Torin no responde. Simplemente camina detrás de la barra, agarra una botella de ron ridículamente caro y la trae de vuelta a la mesa, donde llena mi vaso y lueg...