Lección 129- No necesitas cambiar quién eres para gustarle a alguien. ¡Sé tú mismo!

Él le guiña un ojo. Lindy se levanta, cruza el bar y se sienta junto a Torin. Esperaba que eso fuera el final, pero Rick (¿Dick?) se levanta y la sigue, sin intimidarse por la presencia de Torin. Lindy parece exasperada y me busca ayuda. Los sigo.

—¿Dick? Quiero decir... ¿Rick? ¿No te da miedo Torin...