44. Sí, lo hiciste.

—Lo siento —dice Jason, con sus brazos alrededor de mí mientras apoya su cabeza en mis hombros.

—No tienes nada de qué disculparte. No hiciste nada malo —digo, girándome para mirarlo con sus brazos aún alrededor de mí.

—Hice algo mal. Te llevé a un almuerzo horrible a pesar de que me dijiste que n...