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AMANDA

—Y-Yo...— Tartamudeando, intenté contener mis lágrimas.

—¿Qué pasó, Amanda? —preguntó, tomando mi rostro entre sus manos.

En el momento en que tocó mi piel, me estremecí. —N-Nada.

Frunció el ceño, mirándome con preocupación. —¿Amanda? ¿Está todo bien?

—Sí. —Nada está bien. Nada va a esta...