Capítulo treinta y nueve

Capítulo 39:

Nos sentamos en el banco del parque con Sydney en el cochecito, han pasado un par de semanas desde el secuestro. Reese colocó su mano en mi muslo, haciendo que girara la cabeza hacia él.

Me dio una cálida sonrisa.

—Colleen, llegará un día en que entenderás la forma en que pienso, pero...