Capítulo trece

Capítulo trece

Eva

Cada par de meses, mi madre y yo nos reuníamos para tomar un café. Solíamos intentar salir a un restaurante y comer algo, pero rara vez podíamos pasar tanto tiempo juntas sin terminar discutiendo. Tomar un café podía durar tanto—o tan poco—como quisiéramos, y eso parecía funcion...