Capítulo seis

Tal vez no esté en su oficina. Tal vez se fue a las cinco como todos los demás. Traté de animarme con todas las posibilidades que de alguna manera me librarían si el Sr. Admas estaba allí. Saltaba de un pie al otro, esperando llegar, con la esperanza de que la Dama Fortuna se apiadara de mí y me die...