Cincuenta y cuatro

Capítulo cincuenta y cuatro

Luke

Eva ya estaba en la oficina cuando llegué a la mañana siguiente, y solo verla me hizo sonreír.

—Hola —dije. No había nadie más en la oficina, así que me acerqué y le di un beso, obligándome a apartarme después de un momento, aunque me hubiera gustado seguir en la ...