110. Caleb: mi hermano.

Ser esclavo de los vampiros Cosaci me redujo a una sombra de lo que fui. Perdí la cuenta de cuántas veces rogué a todos los dioses y diosas que me dejaran morir. La única respuesta que recibí fue el silencio. Incluso la Diosa de la Luna me abandonó, como si no fuera digno de su ayuda.

En el castill...