107. Caleb - Flashbacks XXII

Sin dudarlo, entro en la bóveda. Espero que esté llena de lingotes de oro o al menos monedas, dado que es uno de los reinos más ricos, pero me encuentro rodeado de montones y montones de diamantes.

—No es de extrañar que se llame el Reino de los Diamantes —resopla mi lobo.

En el centro de la bóve...