Ares es el profesor

Atenea carraspeó, colocando el mando a distancia en el borde de la pantalla. Juntó las manos, cerró los ojos y respiró hondo.

—Haré que Parisa se encargue de eso cuando llegue el momento.

La cara alegre de Parisa volvió a mi mente.

—No te preocupes, todo estará bien —me dio una palmadita en la ma...