Ah. Oh. ¡Oh, Dios mío!

—Lo siento, ¿qué? —Daisy parpadea, atónita, mientras mira al hombre frente a ella como si le hubieran crecido tres cabezas en menos de dos segundos. ¿Está alucinando? No está segura de haber oído bien porque no puede ser que este hombre haya confirmado que es un hombre lobo y además un Alfa.

—No pe...