¿Podríamos hablar, por favor? De verdad me encantaría verte.

—¡Bienvenida a casa!

Daisy se sobresalta, casi dejando caer su bolso y su maleta hasta que ve a Lisa junto a su home theatre. La chica sostiene su control remoto, con los brazos extendidos y una enorme sonrisa en su rostro.

Daisy observa la multitud de cajas de jugo colocadas en la mesa central y ...