Así que no vale la pena seguir vivo por mí, ¿verdad?

~Micheal~

Micheal juguetea con el teléfono en sus manos. Su pulgar se cierne sobre el contacto de Daisy. En lugar de presionar el botón de llamada, toca el ícono de mensaje y se queda mirando el teclado que aparece ante él. El resplandor intermitente de las luces de la calle reflejándose en la vent...