Capítulo 29 El desafío

—¿Un regalo? —Una sonrisa se dibujó en mi rostro mientras la curiosidad me carcomía—. No tenías que darme nada, Timothy.

Él se rió entre dientes.

—Sé que no tengo que hacerlo, pero quiero. No solo eres una abogada excepcional, Evie; eres una buena persona. El esfuerzo que has puesto en mi caso sig...