Capítulo 257 Un viejo amigo

Al salir de la oficina, apenas podía contenerme al ver a Scarlett esperando afuera. Su brillante sonrisa era como un rayo de sol.

—¡Scarlett! —exclamé, corriendo a saludarla—. ¡Ha pasado una eternidad!

Ella me envolvió en un cálido abrazo y me dio unas palmaditas en la espalda.

—Evie, te ves bien...