Reencontrarme con ella

Traian

Me prometí a mí mismo que cuando llegara el momento perfecto, la llevaría por toda la finca. Una vez que la tuviera, todo iría sobre ruedas.

Ella me miró y dijo:

—Tengo que irme ahora. Gracias por acompañarme hasta aquí.

Le hice un gesto para que pasara delante de mí y dije:

—Déjame ll...