Mañana con ella

Traian

El resplandor del sol de la mañana que se colaba por la ventana me despertó. A pesar de ser de día, mi compañera seguía en mi cama. En mis brazos. Una ola de felicidad me invadió. Mis brazos se apretaron cuando ella se movió, y una oleada de sangre corrió hacia mi entrepierna por su sens...