Un poco de duda

Claire me hizo entrar. Había pocas mesas ocupadas. Al entrar, Kate apareció inmediatamente desde la cocina con una expresión de sorpresa en su rostro.

Le saludé con la mano. —Hola.

—¡Dios mío! Viniste —exclamó al acercarse a nosotras.

Claire respondió: —Te dije, mi poder de persuasión es real.

K...