Cuando me despierto

Llevábamos sentados en el Edén charlando de cosas triviales durante lo que parecía una eternidad. No tenía noción del tiempo, ya que el Edén siempre estaba iluminado y no había relojes. Sentí una ligera presión en mis labios y los toqué. Miré a Afrodita mientras tomaba otro sorbo de su néctar. Ella ...