Capítulo 21

Me subo al coche sin mirar atrás. Puedo escuchar a Dom gritándome, pero soy incapaz de darme la vuelta. Apoyo mi cabeza en el asiento y cierro los ojos. Recuerdo todas las lágrimas que derramé por él en estos últimos ocho años. Y esto solo me muestra que el amor no es una elección, nunca lo será, pe...