Capítulo 110

Cansada de mirar su celular por milésima vez, Loren se levantó y caminó hacia la ventana. Pasada la medianoche, la ciudad estaba sumida en una quietud casi absoluta. El cielo oscuro parecía un manto de terciopelo, con la luna brillando solitaria entre las pocas estrellas que salpicaban el firmamento...