238. Ayla

El bosque estaba en silencio, y solo aquellos que escuchaban con mucha atención podían oír la respiración lenta de un grupo de dos mujeres, nueve hombres y un gato de nieve mágico, que avanzaban silenciosamente a través de la niebla.

Marianna había explicado a Rhobart y a los demás los riesgos de s...