Capítulo 139

Ella tomó un bocado y cerró los ojos. Si recordaba bien, a Rhobart le encantaban las castañas asadas. Eran muy dulces, pero también un poco saladas. Un sutil sabor ahumado equilibraba todo perfectamente. Entendía por qué le gustaban tanto.

—¿Por qué sonríes? —escuchó que Rhobart preguntaba.

Abrió ...