CAPÍTULO CINCUENTA Y CINCO

Vincent pov

Dos malditas semanas.

Catorce malditos días.

Trescientas treinta y seis horas extenuantes.

Mientras que en ese tiempo se podrían mover montañas, yo no he podido cerrar los ojos por más de dos minutos. Cada vez que mi cuerpo se rinde y me desmayo, la veo irse. Una y otra vez. Aunque no ...